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Peladura

El peeling es un agente exfoliante que tiene como objetivo provocar la descamación de la piel. El procedimiento utiliza sustancias químicas o instrumentos para realizar un proceso abrasivo, es decir, desgastar la piel, eliminando sus células muertas. Estas capas se regeneran y adquieren un nuevo aspecto gracias a las nuevas células que han sido estimuladas para reproducirse.

Los peelings se clasifican en cuatro grupos según el nivel de profundidad. Son capaces de provocar reacciones que van desde una leve descamación hasta la necrosis de la dermis a medida que se elimina la piel en diversos grados. Hay peelings: muy superficiales, superficiales, medios y profundos.

Los profesionales del área de la estética pueden utilizar los peelings más superficiales, que también ofrecen excelentes resultados, pero están indicados para los más precavidos, que quieren mejorar la piel sin agresiones.

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beneficios

  • Minimiza las imperfecciones;

  • Suaviza las líneas de expresión y las patas de gallo;

  • Mejora la oleosidad, los poros enrojecidos y las cicatrices del acné.

  Antes

  • Antes de someterte a un peeling, sigue las indicaciones del profesional de tu confianza. Utilice los productos indicados y evite la exposición al sol.

  Después del tratamiento

  • Las sensaciones como ardor, hormigueo y calor son comunes en el área tratada, las compresas frías o la solución salina pueden ayudar.

  • Después de 24 o 48 horas, la piel puede desprenderse. El pelado a menudo no será uniforme. No se deben quitar las escamas.

  • La protección solar es fundamental para un mejor resultado del tratamiento.

  • Si tienes alguna duda sobre el tratamiento, consulta con el profesional de tu confianza.